Conocer los niveles de inglés que existen en la actualidad es fundamental para poder descubrir cuál es nuestro dominio del idioma. Es decir, en qué punto nos encontramos respecto a nuestra evolución en el aprendizaje del inglés. Y en qué debemos mejorar. También es importante conocer los distintos niveles de inglés porque no en pocas ofertas de empleo exigen tener un mínimo, por ejemplo, B2.

Tener una conversación telefónica en inglés puede resultar complejo para las personas que no son nativas en el idioma, es muy habitual tener dificultades al hablar por teléfono en un idioma no nativo puesto que el esfuerzo requerido en la conversación es mayor por no valernos de un apoyo visual durante la misma.

Lo sabemos. Estás haciendo un esfuerzo heroico por encontrar tiempo para tus clases de inglés. Phrasal verbs por aquí, condicionales por allá y entre tanto, toda una serie de vocablos de origen indeterminado, que parece que si no nos aprendemos nos abocarán al más rotundo fracaso.

Aunque el número varía constantemente, se calcula que hay más de 600 consultoras de idiomas solo en Madrid. Estas varían desde el profesor independiente que subcontrata algunas clases a un par de profesores asociados, hasta las grandes empresas que contratan a cientos de profesores a tiempo completo.Pese a tal variedad de tipos y tamaños, todas las consultoras en idiomas tenemos algo en común: todas aseguramos ser la mejor. Esto es lógico, no tiene ningún sentido ofrecer un servicio, si uno no está convencido de que lo que ofrece es de óptima calidad.

La directora de formación de una gran empresa se quejaba recientemente sobre sus altos directivos. “Es que son como niños – me decía-, primero te insisten en que necesitan clases de inglés, que el profesor tiene que ser maravilloso y un especialista en esto y lo otro, y luego resulta que ni siquiera van a clase. ¡No sabes cómo me duele ver todo ese dinero tirado a la basura!”.Entiendo la frustración de la directora de formación, pero ahora pongámonos por un segundo en el lugar del directivo, ese mismo directivo que parece menospreciar el programa de formación que la empresa le está ofreciendo a tan alto coste.