¿Formación a “coste cero”?

A medida que proliferan las páginas web de empresas de formación de reputación más bien dudosa que se hartan de prometer “formación a coste cero” amparándose en las subvenciones de la FTFE (Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo), me acuerdo de la típica frase de nuestras abuelas: Nadie da duros a cuatro pesetas.

Y aunque ya no existen ni los duros ni las pesetas, la frase sigue vigente. En otras palabras, y por utilizar la versión inglesa del mismo proverbio, si algo suena demasiado bueno para ser cierto, es que es demasiado bueno para ser cierto.

Digo esto porque hay demasiado director de formación que cae en las redes de empresas que prometen cosas que no se pueden cumplir, como por ejemplo que los costes de formación queden totalmente cubiertos por las subvenciones de la FTFE.

No obstante, sí es cierto que dependiendo de las circunstancias de la empresa y del programa de formación, se pueden obtener bonificaciones que en algunos casos llegan a cubrir el coste integro de la formación y en todo caso pueden suponer ahorros considerables, por lo que creo que es muy conveniente solicitar asesoramiento en esta materia.

Entre otros factores a tener en cuenta, están:

– La cotización de la empresa a la SS. Una empresa que tiene un núcleo relativamente pequeño de trabajadores pero que cotiza una gran cantidad de dinero a la SS en virtud de contratos temporales tendrá ventaja sobre una empresa en la que hay menos contrataciones.

– Dado que la bonificación se realiza por trabajador individual, siempre resultará más rentable organizar la formación en grupos relativamente grandes en lugar de clases particulares.

– Una empresa que consiga reducir su absentismo por debajo del 25% conseguirá una mayor bonificación obteniendo una mayor rentabilidad en términos económicos y formativos.

– Una empresa que realiza la formación dentro del horario de trabajo siempre tendrá ventajas a la hora de bonificarse que una que exija a sus trabajadores que realicen la formación fuera del horario laboral, por mucho que este sea el estándar en la formación en idiomas.

E incluso con todas estas variables a favor, no siempre es posible conseguir bonificaciones por valor del 100% del coste de la formación.

Nuestro consejo es que no compres “duros a cuatro pesetas”. Es mucho mejor que te dejes asesorar por un departamento de gestión honesto que te hará un presupuesto realista del coste que supondrá el plan de formación de tu empresa, y ¿quién sabe? Quizá sea tu empresa una de las que puede bonificarse el cien por cien de los costes de formación.

Para saber más, haz click aquí.

David Warner

Director ASTEX PRO

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