El regalo más grande

Durante el tiempo que llevo en esta profesión y con las madres que me he encontrado durante los momentos de aplicación a colegios en Reino unido, especialmente las de los alumnos más pequeños, siempre se repite la misma pregunta y el mismo comentario:

“¿Crees que hago bien enviando a mi hijo tan pequeño a Inglaterra? Mis amigos y familiares me dicen que no tengo corazón….”

Mi respuesta siempre es la misma, no creo que haga bien, sino muy bien y en mi humilde opinión es el mejor regalo que pueden hacer a sus hijos. No sólo por mi experiencia personal, sino por los comentarios de nuestros alumnos cuando han finalizado su estancia en un internado inglés es una experiencia enriquecedora y que nunca olvidas.

El objetivo principal es el refuerzo y aprendizaje del idioma que en todos los casos aumenta y los niños adquieren una gran fluidez y comprensión tanto oral como escrita y además mejoran su autosuficiencia, madurez, disciplina y raciocino.

Gracias al sistema educativo inglés, los alumnos aprender el idioma con facilidad por estar inmersos en esta cultura y lenguaje desde que se levantan hasta que se acuestan y además disfrutan de las ventajas de este sistema.

Las clases son mucho más reducidas, potencian el hablar en público, pensar y razonar antes que memorizar y tienen muchas clases prácticas por lo que los alumnos aprenden de otra manera mucho más amena y divertida.

Conocen niños de distintas nacionalidades y culturas y al estar viviendo en régimen de internado aprender a compartir y a ser tolerantes, valores importantes en cualquier sociedad.

Éstas son sólo algunas pinceladas de lo que realmente ofrece un curso escolar en el extranjero, así que por todo esto y mucho más, animo a todas las madres que quieran y puedan que ofrezcan a sus hijos el regalo de estudiar un año internos en el extranjero.

No hay comentarios

Escribe un comentario