Formación de idiomas a empresas

Lo sabemos. Estás haciendo un esfuerzo heroico por encontrar tiempo para tus clases de inglés. Phrasal verbs por aquí, condicionales por allá y entre tanto, toda una serie de vocablos de origen indeterminado, que parece que si no nos aprendemos nos abocarán al más rotundo fracaso.

Aunque el número varía constantemente, se calcula que hay más de 600 consultoras de idiomas solo en Madrid. Estas varían desde el profesor independiente que subcontrata algunas clases a un par de profesores asociados, hasta las grandes empresas que contratan a cientos de profesores a tiempo completo.Pese a tal variedad de tipos y tamaños, todas las consultoras en idiomas tenemos algo en común: todas aseguramos ser la mejor. Esto es lógico, no tiene ningún sentido ofrecer un servicio, si uno no está convencido de que lo que ofrece es de óptima calidad.

La directora de formación de una gran empresa se quejaba recientemente sobre sus altos directivos. “Es que son como niños – me decía-, primero te insisten en que necesitan clases de inglés, que el profesor tiene que ser maravilloso y un especialista en esto y lo otro, y luego resulta que ni siquiera van a clase. ¡No sabes cómo me duele ver todo ese dinero tirado a la basura!”.Entiendo la frustración de la directora de formación, pero ahora pongámonos por un segundo en el lugar del directivo, ese mismo directivo que parece menospreciar el programa de formación que la empresa le está ofreciendo a tan alto coste.

Hoy en día, las expectativas laborales y la necesidad de salir al extranjero hacen que las empresas demanden cursos de idiomas para sus empleados. Se calcula que aproximadamente el 50% del presupuesto de formación en las empresas españolas se destina a formación en idiomas.

A diferencia de la formación más técnica, que se focaliza en colectivos muy concretos y suele consistir en cursos de muy corta duración, la formación para aprender idiomas suele agrupar al colectivo más numeroso de la empresa, y la formación en sí suele tener carácter extensivo, es decir, transcurre a lo largo de un año académico (unos nueve meses).

“Con el trabajo de clase no es suficiente, debes estudiar por tu cuenta”. ¿Cuántas veces has oído esta frase? Seguro que muchísimas y también aplica al aprendizaje del idioma. Si realmente queremos alcanzar los objetivos que nos hemos fijado, es imprescindible que continuemos el aprendizaje fuera del aula y esta filosofía debemos aplicarla también en nuestras empresas, a la hora poner en marcha los planes de formación en idiomas.

Los modelos de formación de idiomas en empresas evolucionan al ritmo en el que las organizaciones cambian, y su orientación desde el punto de vista de la definición y ejecución, tiene que ir en la misma dirección que las estrategias de producto y experiencia de cliente que planteamos de cara a los consumidores finales de nuestras Compañías.

La planificación de un curso lectivo supone un aumento en la carga de trabajo, y no siempre tenemos todo el tiempo que nos gustaría dedicarle para asegurarnos que la inversión en formación en idiomas que vamos a hacer este nuevo año tiene los resultados que nosotros realmente queremos conseguir.

En el especial Corporate Learning ‘19 de Equipos y Talento, Alfonso de la Torre, Director de ASTEX Empresas explica como en ASTEX ayudamos a las organizaciones en el diseño y ejecución de sus planes de formación en idiomas. Además, en el artículo hablamos de como está evolucionando la demanda de cursos de idiomas para empresas en el mercado español o de la importancia de la personalización y de la tecnología en el nuevo entorno de formación en el que nos desenvolvemos, entre otras cosas.

Es curioso como el deporte influye en nuestro lenguaje diario. En Europa, donde el deporte rey es el fútbol (soccer en los EE.UU), incluso los menos aficionados están familiarizados con expresiones del tipo me has pillado fuera de juego o ya tienes una tarjeta amarilla, a la siguiente a la calle.