Blog de Formacion Idiomas Astex. Te mantenemos informados de todas las novedades relacionadas con la formación en idiomas.
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Hoy en día, las expectativas laborales y la necesidad de salir al extranjero hacen que las empresas demanden cursos de idiomas para sus empleados.  Se calcula que aproximadamente el 50% del presupuesto de formación en las empresas españolas se destina a formación en idiomas.

A diferencia de la formación más técnica, que se focaliza en colectivos muy concretos y suele consistir en cursos de muy corta duración, la formación para aprender idiomas suele agrupar al colectivo más numeroso de la empresa, y la formación en sí suele tener carácter extensivo, es decir, transcurre a lo largo de un año académico (unos nueve meses).

No es de extrañar que la mayoría de directores y técnicos de formación la vean más como un engorro que como un proyecto estratégico. Al final, resulta sorprendente la cantidad de grandes empresas en las que la responsabilidad sobre la formación en idiomas recae en un becario, porque nadie quiere hacerse cargo de ella.

En realidad, se pueden hacer cosas muy interesantes con el proyecto de formación en idiomas, pero claro, hay que contar con recursos, y si se quiere llegar a todo el mundo, estos van a ser forzosamente limitados.

Pero ¿Por qué hay que ofrecer formación en idiomas a todo el mundo? ¿Por qué perpetuar la idea de “café para todos”? Después de todo, en otros tipos de formación somos más selectivos.

La mejor manera de empezar sería realizando una prueba de nivel a todos los posibles candidatos al programa de formación en idiomas de la empresa. Si tu empresa se parece a las más de 50 empresas grandes y pequeñas a las que ayudamos a organizar su plan de formación te encontrarás con unas estadísticas muy parecidas a estas.

36% de niveles A1 y A2 (principiantes)

53% de niveles B1 y B2 (intermedios

11% de niveles C1 y C2 (avanzados)

Y aquí es donde me quito el sombrero de profesor, y me pongo en el lugar de un director de formación.

Seamos honrados, ese 36% de principiantes no será operativo en un segundo idioma por mucho que se esfuerce hasta dentro de 4 o tal vez 6 años. ¡Para entonces, puede que ni estén en la empresa! Por lo tanto, antes de invertir en un proyecto de formación a tan largo plazo, habría que pedirles un esfuerzo personal. Por ejemplo, que completen uno o dos cursos on-line. Esta suele ser una opción económica, y aunque no creo que los cursos on-line son una solución útil en todos los casos, sí dan cierto resultado con niveles bajos.

¿Y ese 11% de niveles altos? Pues casi lo mismo que en el caso anterior. ¿Realmente van a sacar provecho de clases de idiomas al uso? Es posible que muchos de ellos no necesiten continuar progresando en un segundo idioma. En su caso es más probable que puedan utilizar sus conocimientos avanzados de un segundo idioma como vehículo para recibir otro tipo de formación. (Por ejemplo, un curso de gestión de equipos impartido en inglés).

Y habiendo hecho los descartes, unos por exceso y otros por defecto, es el momento de reevaluar recursos y decidir cómo se van a utilizar para ese 53% de niveles intermedios.

De nuevo la misma pregunta ¿vamos a darles a todos lo mismo? Desde luego, eso evita agravios comparativos. Pero también es verdad que no todos los puestos necesitan el mismo nivel de idioma, ni lo necesitan por las mismas razones, ni tienen la misma disponibilidad. Por ello, tu plan de formación debería incluir varias opciones, lo que no es lo mismo que hacer un plan de formación “a la carta”, porque las opciones formativas las debe decidir, o al menos proponer, el propio departamento de RR.HH. Así, dependiendo de las circunstancias, puede que se opte por clases presenciales, o por teléfono, cursos intensivos, de inmersión, etc, pero siempre manteniendo cierta coherencia entra la necesidad del individuo, el requisito del puesto y la estrategia de la empresa.

No es fácil, hay que admitirlo. Pero si se hace bien,  el plan de formación de idiomas puede convertirse en uno de los elementos mejor valorados de tu empresa.

Si queréis leer la noticia, podéis hacerlo aquí.

Un historia positiva

Posted by admin in Cursos especializados - (Comentarios desactivados)
molinos

Si hace unas semanas contaba una historia sobre un coste de oportunidad, esta semana me apetece contaros una historia de una oportunidad que al final sí se ha consumado.

La revista TIME se hace eco de la significativa irrupción en el mercado energético norteamericano de la compañía española Iberdrola Renovables. Según explica el semanario, la administración norteamericana planea reducir progresivamente su dependencia de la importación de petróleo y potenciar la energía eólica. La compañía española se ha posicionado estratégicamente como uno de los principales proveedores a nivel mundial de este tipo de energía, y actualmente solo el mercado norteamericano ya supone un 40% de su producción.

Como es obvio, nada de esto hubiese sido posible sin que una buena parte del equipo de la empresa valenciana fuese capaz de comunicarse en inglés. El mercado norteamericano no es fácil de penetrar, y hay que competir duramente con otras empresas, y negociar con firmeza con políticos locales para llegar a la posición de privilegio de la compañía española.

Sin duda han sido muchos los ejecutivos y técnicos que en determinado momento habrán tenido que negociar a alto nivel, presentar su proyecto, explicarlo a diferentes órganos administrativos, implantarlo mediante reuniones de trabajo con equipos locales, mantenerse en contacto telefónico permanente, etc. Todo ello en inglés, claro está.

Iberdrola Renovables lleva años cuidando la formación en inglés de sus empleados, y como parte de su estrategia, encargó a ASTEX hace ya algunos años la formación de parte de su personal en Valencia.

Por lo parte que nos toca, nos sentimos orgullosos de la contribución que hemos realizado a su éxito internacional.

No es el único caso; pulsa aquí para ver diferentes empresas que han confiado en ASTEX para organizar la formación en idiomas de sus empleados a fin de prepararlos para llevar el negocio de la empresa al exterior. Todos ellos tienen historias muy positivas que contar.

David Warner

Director

ASTEX PRO

Son cada vez más las empresas que optan por crear su propia Universidad Corporativa. La lógica es aplastante. En primer lugar, compensan de esta manera la carencias de un sistema educativo que no es siempre competitivo (por decirlo con delicadeza); permiten especializar en su sector a nuevos trabajadores que han recibido una preparación (mayormente) generalista y finalmente ofrece a las empresas la posibilidad de inculcar en sus trabajadores eso que se ha dado en llamar “cultura corporativa” y que cada uno define de una manera diferente, pero que al final es más importante de lo que parece.
Todo ventajas.
Y no sorprende que cada vez sean más Universidades Corporativas las que añaden a su catálogo de cursos especializados, varios cursos de idiomas. Y tampoco sorprende que ASTEX sea la empresa de referencia para este tipo de cursos.

Por lo general estos cursos se diseñan para ir estrechamente relacionados con la actividad de la empresa. Así, uno de los principales grupos bancarios del país nos solicitó una serie de cursos sobre Negociaciones; Presentaciones y Atención al cliente, mientras que una de las principales empresas constructoras ha solicitado varios cursos de tipo técnico. Algunos organismos oficiales incorporan a su catálogo cursos especializados en el idioma jurídico. Y así sucesivamente.
Hay que decir que este tipo de curso trasciende de lo que es un curso de idiomas al uso. En primer lugar se diseñan conjuntamente con el departamento de estudios de la Universidad Corporativa, a fin de que el contenido y las simulaciones o casos que se estudien, se asemejen a situaciones reales a las que se verán enfrentados los participantes en su trabajo cotidiano. El curso en sí, otorga el mismo peso a la enseñanza de habilidades como a la enseñanza del idioma. Es decir, un curso de presentaciones no es solo un curso para aprender el lenguaje empleado en una presentación, sino que incorpora ideas sobre cómo despertar el interés del auditorio, que tipo de ayudas visuales utilizar, cómo manejar preguntas difíciles, etc.
Como son cada vez más las empresas que se abren al exterior, cobra sentido que este tipo de curso se imparta en inglés, y para ello la mayoría prefiere utilizar a ASTEX como proveedor.

Por cierto, para quienes os estéis planteando disfrutar de este tipo de curso a nivel individual, existe la modalidad abierta, obviamente más genérica. Pinchad aquí para obtener más información.

David Warner
Director
ASTEX PRO